Remember Palma

Ubicación: Camino de la Estalella, 1, 07620 Llucmajor, España
Ahora que llegan los frios aires del otoño pre-navideño, tengo unos cuantos ases debajo de la manga para hacer que los buenos recuerdos del verano se prolonguen un poco más ;-)

Now that here comes cold wind of pre-Xmas autum, I have a few aces up my sleeve to not give up the good times of last summer ;-)










Niños juegan mientras sus padres están en la aburridísima cola para entrar en el avión de la Terminal 4.

Las compañías low cost como Ryan Air han convertido la magia de volar en avión en un mercadillo de perfumes, comida pequeña, lotería y cigarrillos sin humo. Por lo menos podemos seguir confiando en que no desaparecerán los divertidos anagramas recomendándonos qué hacer para no morir.
Llegamos de noche a la casita de S'Estanyol de Migjorn. Con la oscuridad el camino de entrada a la finca era similar a cualquier recorrido para visitar la casa de campo de un asesino en serie. Pero, tras encender unas velas y hacernos unos mojitos, la cosa tomó mejor color.
La única cosa más aliviante que despertarte en esta casa es levantarte de golpe tras una pesadilla y comprobar que tus miembros siguen adheridos a  tu torso: esta casa te devuelve a la vida que pierdes poco a poco en el entorno urbano.
El café sabe mucho mejor cuando tus ojos ven destellos en el mar y tus oídos se llenan de los chasquidos de las olas. Bajar a la orilla es otra cosa, o tienes unas buenas chanclas o mas te vale desarrollar tres centímetros de piel para pisar las afiladas rocas.
En la terraza cuelga un ornamento hecho con trozos de madera encontrados entre las rocas. En la orilla, muy temprano, hay un par de personas buceando. Especulamos que probablemente fuese para pescar de "srtangis". La casa está construida en parte con las rocas cuyo vacío forman las mini piscinas que se ven más abajo.
Cuando te encuentras calas como estas lo primero que piensas es que el paso del tiempo ya puede irse al carajo.
Desde luego, merece la pena que des click a esta imagen.  
Detrás de Nacho hay una de las pocas casas de esta finca privada del S'Estanyol de Migjorn. Los dueños de estas tierras construyeron unas cuantas casas y bungalows para alquilárselos por meses a la horda de turistas que recibe Mallorca. Probablemente esta la habitase alguno de los "miles" de alemanes que puedes encontrar en cuanto pateas un poco por la isla.
La imagen de un túnel que lleva al agua separa las dos fotos en las que Nacho está retratado mientras cocina arroz abanda. En dicho túnel los pescadores guardan sus barcas.
Naturaleza supermuerta.

Tras hartarnos a recorrer los alrededores de la casita de S'Estanyol de Migjorn y descubir extrañas torres echas con piedras, nos fuimos a despelotarnos un rato a la zona nudista de la playa de Es Trenc. Sol, agua fresca y arena fina.



Para finalizar el viaje nos dimos un buen paseo por Palma. De día puedes sentir un absorbente peso histórico en su casco viejo; y de noche la ciudad se ilumina como si fuese un cuento. Nos dimos un pedazo short-tour para mirar algunos de los mejores rincones de Palma, pero quien pensase que lo que fuimos a hacer fue emborracharnos y armar jaleo...lo siento, no somos esa clase de europeos.

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